sábado, 4 de septiembre de 2010

Educar con la Vida

3 comentarios:

  1. para educar a los demàs es necesario educarse primero a un@ mism@

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  2. MI CANTO DE HOY
    1. Mi vida es un instante (1), una efímera hora,
    momento que se evade y que huye veloz.
    Para amarte, Dios mío, en esta pobre tierra
    no tengo más que un día:
    ¡sólo el día de hoy!

    2. ¡Oh, Jesús, yo te amo! A ti tiende mi alma.
    Sé por un solo día mi dulce protección,
    ven y reina en mi pecho, ábreme tu sonrisa
    ¡nada más que por hoy!

    3. ¿Qué me importa que en sombras esté envuelto el futuro?
    Nada puedo pedirte, Señor, para mañana.
    Conserva mi alma pura, cúbreme con tu sombra
    ¡nada más que por hoy!

    4. Si pienso en el mañana, me asusta mi inconstancia (2),
    siento nacer tristeza, tedio en mi corazón.
    Pero acepto la prueba, acepto el sufrimiento
    ¡nada más que por hoy!

    5. ¡Oh Piloto divino, cuya mano me guía!,
    en la ribera eterna pronto te veré yo.
    Por el mar borrascoso gobierna en paz mi barca
    ¡nada más que por hoy sra Yeresita

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  3. ENSAYO



    SIGUIENDO AL MAESTRO QUE DEJÓ HUELLAS
    Ser docente es imitar al maestro del amor que dio su vida para dar vida a los demás; todo lo que Él enseñaba y decía era suficiente, para saber, como vivir y ser útil en la sociedad, transmitiendo de lo que está convencido y sabiendo lo fundamental que es para la vida. EL es un maestro y amigo cercano y que está siempre disponible para cada uno de sus alumnos que lo necesitan; Esto significa que nuestro labor como educadores que no se limite en enseñar contenidos, sino que junto a ello darse a uno mismo; sólo así, nuestros alumnos podrán ser artífices de una mejor sociedad, siendo dueño de sí mismos; con capacidades y estrategias que puedan defenderse siendo líderes y con criterios propios; en consecuencia que puedan vivir y actuar con plena libertad sin ningún temor.
    Ser educadora es uno de mis sueños que me ha acompañado desde la educación primaria, secundaria; aún no sabía de todo lo que, significa ser maestro(a) pues el concepto que tenía formulado era según mi criterio, “es una carrera para ganar dinero” como toda carrera profesional; sin embargo gracias a la congregación a la cual pertenezco, nuestro carisma es : “ educación” en la cual comprendí, que ser educadora no es sólo enseñar una materia, es mucho más que eso; es decir, se necesita ser instruida, culta, paciente y firme ,sobre todo, decidida optando siempre por la vida; es actuar con transparencia en toda circunstancia. Y por encima de todo consiste saber amar y comprender con claridad la influencia que puede proyectarse sobre los alumnos; la enorme responsabilidad que implica emular a Dios fuente de vida. Por otro lado una de las características del maestro (a) es la vocación, indispensable, porque representa la dinámica que debe motivar la acción del docente; como el amor por nuestra labor. Es una vocación para el servicio más digno y honrado, porque tiene por objetivo formar personas con personalidad y con calidad de vida.
    Esta condición, que ha sido valorada de que no es ajena la frase que dice “el maestro nace con vocación” mas que se hace; lo cual es cierto, sobre todo ahora la cantidad de opciones profesionales que ofrecen en la sociedad a los jóvenes para escoger su carrera, si escoges ser educador (a) es porque en verdad si tienes seguridad de tu vocación. Por otro lado es nuestro ejemplo ante los alumnos; que puedan confiar y sentirse seguros; ya que el papel del docente es ser padre y madre, la escuela es la prolongación del hogar fraterno; ya que el maestro es un compañero que sabe guardar el secreto y, corregir en su debido momento. En este sentido es fundamental conocer, respetar a cada alumno, y además ofrecerles oportunidades de avance y superación; a través de un diálogo continuo de tal manera lograr una formación integral.
    Para ejercer esta profesión noble, enriquecedora para quien la ama verdaderamente, es aprovechar a lo máximo las oportunidades que nos brindan, los medios de comunicación y en manera especial las enseñanzas que día a día nos transmiten nuestros profesores, tanto con sus ejemplos de vida como también con sus acciones. La pregunta que nos deben acompañar toda nuestra vida, a los futuros docentes es: ¿estoy convencido de lo que enseño? ¿Me gustaría a mí que me enseñen como yo lo enseño? En nuestras manos está la respuesta y depende de ello, formar los futuros ciudadanos responsables, capaz de transformar nuestra sociedad en un mundo más solidario y fraterno, siguiendo con fidelidad al maestro que un día formó a sus doce discípulos para que; por medio de ellos, conozcamos. Y gracias a sus testimonios, ahora conocemos y seguimos al maestro de los maestros.
    He encontrado mi vocación, “Mi vocación es el amor” educar al otro es no es más que amar. (Sta. Teresa del Niño Jesús)

    Dilma Carmen Huamán Blas

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